“Cuestiones de género y comunidad académica. Compartiendo experiencias de España y Bosnia Herzegovina”

Intervención de Anna Balletbò i Puig, Presidenta de la Fundación Internacional Olof Palme.
13 de mayo de 2011, Universidad de Banja Luka

Excelentísimo Señor Embajador, Rector de la Universidad de Banja Luka, profesores, asistentes y amigos, buenos días a todos.

 Quiero manifestar mi agradecimiento a la Universidad de Banja Luka, como coorganizadora de este Seminario. También quiero agradecer a UN Women, el Centro de Género del Gobierno de la República de Srpska y la Embajada de España por su colaboración y ayuda.

 Deseo señalar que este seminario ha sido posible gracias a la constancia y entusiasmo de la amiga Isabel Gascó, nuestra lectora de español de la Agencia Española de Cooperación dependiente del Ministerio de Asuntos Exteriores. Ella es quien, al anunciarme en el año 2010 en Tiblisi (Georgia) que había solicitado cambio de destino, ya nos comprometió a organizar un seminario en Banja Luka. Gracias Isabel.

 Este no es nuestro primer contacto con Bosnia Herzegovina. Entre 1994 y el 2003, la Fundación Internacional Olof Palme puso en marcha diversos proyectos de cooperación y ayuda humanitaria, durante y después del tremendo conflicto armado. En concreto, la Fundación hizo llegar a distintas poblaciones material escolar, radios y pilas y 300 piezas de ropa por un valor aproximado de 300.000€.

 Éste es, sin embargo, nuestro primer proyecto de cooperación y sensibilización y estamos seguros de que no será el último.

 Acción y sensibilización son la base del trabajo de la Fundación Internacional Olof Palme para formar un mundo más justo y solidario. Creemos que únicamente una sociedad consciente de sus problemas está en condiciones de hacer un esfuerzo real y efectivo para solucionarlos. Se trata de una tarea lenta y compleja para la que cualquier aportación o intervención es útil. Estamos convencidos que este seminario va a tener un alto nivel académico y va a establecer importantes lazos de amistad y cooperación entre ponentes y asistentes, españoles y bosnios.

 La desigualdad entre hombres y mujeres y la violencia de género son todavía un problema importante en todos los países desarrollados, y España y Bosnia no son una excepción.

 Hace escasamente tres días, concretamente el 10 de mayo, la cifra de mujeres muertas por violencia machista ascendía ya durante el año 2011 a 22 solo en España. Esto significa que han muerto más de cuatro mujeres cada mes a manos de sus parejas o ex parejas.

 Lamentablemente sigue existiendo también una clara discriminación contra la mujer en los medios de comunicación en general y también en España, hasta el punto que, recurriendo al derecho a la “libertad de expresión”, algunos medios de comunicación lo utilizan para degradar a las mujeres o, aún peor, para hacer apología de la violencia de género.

 El pasado mes de marzo, en un seminario en el que participé en Bilbao organizado por la Asociación Clara Campoamor que lleva el nombre de la feminista española que durante la República logró en 1931 el voto para la mujer en el Parlamento español, hice dos propuestas que creo también serían útiles en su país.

 En primer lugar, la creación del cargo de “Defensora de la Igualdad” en los Medios de Comunicación. “El Periódico de Catalunya” ha sido pionero y acaba de crear esta figura que estoy segura será de mucha utilidad para luchar contra las rutinas productivas que acaban discriminando a la mujer en los medios.

 En segundo lugar, propuse que se reformara la legislación en relación a los anuncios de oferta de sexo en los medios. Hay que revisar la legitimidad actual de determinadas prácticas amparadas en la libertad de expresión o en la libertad del mercado que atentan contra la dignidad de las mujeres y además, en muchos casos, esconden delitos de proxenetismo y esclavitud sexual.

 Antes de finalizar quiero señalar que, aún cuando existe todavía mucho trabajo que hacer, no se pueden negar los avances realizados desde muchas instituciones públicas y también desde la sociedad civil para lograr la plena igualdad de derechos entre géneros.

 A lo largo de hoy escucharemos interesantes intervenciones y atendremos diversas propuestas. Estoy segura de que el diálogo entre ponentes y asistentes va a resultar muy enriquecedor para todos.

 Muchas gracias,


EL TRATAMIENTO DE LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN A LA MUJER

IV Jornadas contra la Violencia de Género. Asociación Clara Campoamor. Barakaldo 3 y 4 de mayo de 2011. ANNA BALLETBÒ

La imagen que se ofrece de la mujer en los Medios de Comunicación Social está generalmente infrarrepresentada en relación con la proporción demográfica real de mujeres, incluso cuando se compara con el número de mujeres económica y profesionalmente activas, tanto asalariadas, profesionales o empresarias.  No se trata de que los medios de comunicación social tengan que representar fiel y exactamente la realidad, lo preocupante es que en una mayoría de ocasiones dichos medios tienden a crear un modelo estereotipado y desbordan en presencia determinados tipos de trabajo que ofrecen más espectáculo en detrimento de otros trabajos de más prestigio.

La hipótesis básica es que, con su impacto cultural, los Medios de Comunicación Social no se  limitan a reflejar la realidad si no que, de un modo sutil e indirecto, contribuyen a configurarla. Aceptando que los comportamientos y actitudes sociales se aprenden a través de un complejo proceso de imitación y comparación con actitudes y comportamientos de grupos de individuos que se consideran importantes, algunos de los programas de televisión que se califican de “programas basura” influyen de manera eficaz en amplios sectores de la población ofreciendo más allá del espectáculo inputs dirigidos a divulgar estereotipos, creencias e incluso valores extremadamente conservadores y contrapuestos a  los objetivos de paridad, emancipación e igualdad de derechos que han constituido la base de la lucha tradicional de las mujeres y han centrado el avance de los últimos 30 años.

Se trata de programas basados en un populismo de poco nivel en el que personajes, que los productores pretenden identificar con “el pueblo llano”, ejercen un populismo y un exhibicionismo de su privacidad rayana en la pornografía.

Tres son los factores de discriminación de las mujeres en los Medios de Comunicación: el primero se basa en la composición del personal que trabaja en el medio y que ha pasado de ser mayoritariamente masculino a tener una amplia presencia de mujeres pero sigue manteniéndose masculino en los niveles de dirección y de toma de decisiones. Ninguna mujer ocupa en España la dirección de un medio de comunicación social importante ni en prensa, ni en radio ni en televisión. En segundo lugar, el soporte publicitario necesario para el equilibrio económico de los medios de comunicación comporta una presión constante de imágenes y contenidos ya conocidos y aceptados y centrados con más o menos proporción en los patrones y estándares del comportamiento de los diferentes sexos. En tercer lugar, las mismas rutinas productivas ejercen una presión conservadora sobre los medios, debido a que la exigencia acelerada por producir un impacto inmediato de la noticia y de la información que pueda ser fácilmente asimilable por el público, comporta el uso recurrente de caracterizaciones muy simplificadas y en muchos casos estereotipadas de la realidad.

Vemos pues como los medios de comunicación presentan una realidad que, aún cuando no es demostrablemente falsa, se apoya y alimenta en las fuerzas más conservadoras de la sociedad que siempre perjudican los intereses de las mujeres.

Una buena iniciativa aparecida recientemente ha sido la creación del cargo “Defensora de la Igualdad” que ha realizado El Periódico de Catalunya y que ostenta la periodista Eva Peruga. Se trata de una iniciativa pionera en España y extremadamente interesante, que tiene amplio contenido para frenar los abusos que se producen en los Medios de Comunicación.

Recientemente y amparándose en el derecho a “la libertad de expresión”, se ha abierto un amplio debate en nuestro país al utilizar algunos medios dicho derecho como excusa para degradar a las mujeres. Dicha posición se ha visto especialmente radicalizada en temas de violencia de género, donde la víctima, además de ser víctima, ha sido vejada. Hace pocas semanas en el periódico El Mundo apareció un artículo de opinión del periodista Salvador Sostres en que se ofendía a las mujeres y se hacía apología de la violencia de género.

Creo que esta es una iniciativa que podría incorporarse como propuesta en las conclusiones de las jornadas que con tanto éxito lleva organizando la Asociación Clara Campoamor y su Presidenta Blanca Estrella.

Finalmente, quiero señalar la importancia que tiene plantearse de forma seria un marco legislativo en relación con los anuncios de contactos sexuales en los medios de comunicación. No se trata de prohibir, se trata de marcar el territorio entre la libertad de ejercer la prostitución y la publicidad de delitos en las páginas de contactos de los periódicos, no solo porque atentan contra la dignidad de las mujeres, sino además porque incluyen en muchos casos delitos de proxenetismo y esclavitud sexual.