VIII Encuentro de la Murtra: El papel de la mujer en los países islámicos

Badalona, 29 de septiembre de 2012

Intervención Anna Balletbò

 

Buenos días a todos,

Amigo Alberto Virella, Director de Cooperación para África, Asia y Europa Oriental de la AECID; amigo Miguel Jurado, teniente de Alcalde del ayuntamiento de Badalona; ponentes, asistentes y, permítanme, una mención especial a quienes han llegado de más lejos, Meriem Ben Younes, de Túnez; Samira Hadjdjilani, de Argelia, y Said Kirhlani, de Marruecos. A todos, gracias por acompañarnos en el VIII Encuentro de la Murtra.

En nombre del Patronato de la Fundación Internacional Olof Palme quiero señalar el esfuerzo que representa, en la situación económica que estamos atravesando, mantener estos Encuentros que constituyen un gran esfuerzo para nuestra institución y una inversión importante en estos momentos de crisis. He hablado de inversión, no de gasto, porqué trabajar en y a favor de la Mujer y de los países musulmanes es un acto en favor de los derechos de las personas y los pueblos y, también, en favor de la justicia, los Derechos Humanos y, hay que reconocerlo también, en favor de nuestros propios intereses. Gracias también a nuestros colaboradores y sponsors que hacen posible el Encuentro de la Murtra: Ayuntamiento de Badalona, Fundació Rafael Campalans, Universidad Autónoma de Barcelona, Arquebisbat de Barcelona, IEMED, Centre Euroàrab de Barcelona, El Periódico y AECID.

Hoy más que nunca, en una Europa en crisis, tenemos la obligación de mirar a nuestros vecinos del Magreb y prestar atención a lo que allí sucede para ayudar a que consoliden sus demandas.

Los países llamados Occidentales olvidamos que tenemos la gran suerte de “estar en crisis”. No es una ironía, es simplemente un punto de vista distinto. Los países que están en crisis lo están porque antes no lo estaban y, si no lo estaban, es debido a que hemos tenido la oportunidad de crecer y desarrollarnos muy por encima de las posibilidades que han tenido nuestros vecinos.

 

 

Precisamente de nuestros vecinos decimos que están en un periodo de revolución, o que viven un periodo de cambio, o que están en una “Primavera Árabe”… todo el mundo sabe que la primavera es una estación que sigue al invierno. ¿Cuántos años llevan nuestros amigos vecinos en pleno invierno? Muchos, demasiados.

En realidad, lo que venimos a denominar como crisis en España, Italia, Francia, Inglaterra e, incluso, Estados Unidos no es una crisis en el sentido tradicional de ciclos económicos: largos periodos de crecimiento y algunos años de estancamiento o recesión. Es imposible entender lo que nos está sucediendo sin contemplar la aceleración que la actual “crisis” ha provocado en tendencias que ya se estaban produciendo. En los últimos 15 años algunas economías emergentes se han consolidado política y económicamente, hasta el punto que están en condiciones de financiar el mundo desarrollado.

Estamos viviendo un cambio geopolítico y geoeconómico de primera magnitud. Aunque Estados Unidos sigue siendo la principal potencia mundial, los cambios económicos de los últimos años han limado también su poder y capacidades mientras su competidor, China, crece. Precisamente, anteayer regresé de 10 días en China. No es la primera vez que viajo a dicho país, pero la potencia de Beijing, Shanghái, Shenzhen y Hong Kong, junto con la juventud de sus habitantes, es impresionante. Están cerca de los 1.400 millones de habitantes y empujan, lógicamente, para mejorar su bienestar económico.

¿Y qué pasa en los países musulmanes?, ¿qué sucede en el Norte de África? Sencillamente, que el afán por ganar sus derechos democráticos en el camino de conseguir mejoras económicas, también es imparable.

Permítanme que hable brevemente del papel de la mujer en dichos países. Estoy plenamente convencida de que el camino a la democracia en Túnez, Marruecos, Egipto, Libia, Argelia,… tiene como condición “sine qua non”  el que las mujeres no queden al margen del proceso. No es concebible un camino hacia los derechos de la ciudadanía, si más del 50% de dicha ciudadanía está al margen.

No nos corresponde a nosotros aconsejar qué deben hacer ustedes para hacer compatible su religión, el Islam, con los Derechos Humanos y de ciudadanía de las mujeres en sus países. No es un camino fácil, pero de ustedes, mujeres y hombres, pero sobretodo de ustedes las mujeres, va a depender que el proceso de transformación que están viviendo se consolide y sus países progresen y participen en esta mesa de reparto que es nuestro mundo actual.

No hay que olvidar que una cosa es lo que los fundadores de nuestras religiones decían y otra cosa el uso que los representantes de las Iglesias aplicaban o aplican. En el Cristianismo en general y en el Catolicismo en particular, a las mujeres también se nos ha sometido durante siglos, porque una cosa es el sentido puro de las religiones y otra muy distinta los intereses masculinos de sus representantes y representados.

Durante la Transición Española las mujeres buscamos alianzas y trabajamos duramente para estar presentes en el mundo de la política, la empresa y las organizaciones sociales. No es fácil, porque ellos sabrán encontrar mujeres para colocar en puestos clave que, aún siendo mujeres, defiendan posiciones masculinas. No importa, pero serán mujeres y de ustedes también va  a depender que estas sean cada vez menos y que ustedes sean cada vez más y, también, que ustedes sepan influir en ellas.

La Fundació Internacional Olof Palme y todo el equipo de profesores, patrones y colaboradores está a su disposición para ayudar en todo lo que podamos, pero el protagonismo corresponde a las mujeres de los países musulmanes, a quienes desde aquí deseamos muchos éxitos.

Muchas gracias

 

ANNA BALLETBÒ PARLA DE MARIA AURÈLIA CAPMANY

Acte homenatge a Ma. Aurèlia Capmany. 2 de novembre del 2011, 19 hores. Carrer Nou de la Rambla, 86

És una gran satisfacció poder intervenir en aquest acte d’homenatge a Maria Aurèlia Capmany que amb el títol d’”Un nou compromís col·lectiu” hem posat en marxa amb els companys de “Nou Cicle”.

És oportú perquè en un moment de crisi política i de valors o millor encara, de desconcert generalitzat, renovar el compromís col·lectiu resulta imprescindible.

Si em permeteu, deixeu-m’ho dir d’una altra manera: amb l’exigència dels valors fonamentals no es pot ser tolerant; i valors fonamentals són la igualtat, els drets individuals, la no discriminació de la dona, el sotmetiment de les religions –i jo afegiria- i dels mercats a la norma ètica, i la llibertat de consciència.

Maria Aurèlia o “la padrina” com li deia, primer jo i després els meus fills grans, no va transigir mai en la defensa de la seva llibertat individual com a dona compromesa, amb el feminisme, amb els drets de Catalunya i amb les seves creences socialistes.

M’ha servit de molt el llibre que ha publicat l’amic Jordi Font per fer un recorregut dins la memòria i recordar aquella Maria Aurèlia Capmany que quan jo estudiava periodisme i feia pràctiques al “Tele-express”, anàvem a veure a la cúpula del Coliseum per veure-la assajar, discutir, actuar, dirigir… fer de tot juntament amb Ricard Salvat. Érem a mitjans dels anys seixanta i la Capmany ja representava un trencament brutal amb la cultura hegemònica. En el “Tele-express”, Manuel Ibáñez Escofet, veient que jo no donava l’estil de complir les normes establertes ni se’m veia voluntat de complir-les, em va recomanar que llegís el llibre “L’etern femení” de Llucieta Canyà. No tinc paraules, vaig tenir un shock total. Si m’ho permeten, només llegiré unes línies..

Dona, noia, amiga: no et descuidis de fer sempre la gara-gara al teu marit, al teu home, com si fos una criatura de bolquers, i així sabràs conèixer quines són les reaccions que pots esperar del teu company i amb qui et jugues les finques…

Tu ja m’entens, oi, amiga? Ah, i procura que quan ell vulgui estar sol amb tu fes per manera que únicament Déu us contempli. Guarda’t de dir-li mai que no, donant l’excusa ridícula d’una malaltia o de que estàs cansada…

Pensa sempre que el matrimoni obliga a moltes molèsties, que amb voluntat i amor es poden portar a terme molt fàcilment.

Podria seguir. La senyora Canyà recomanava que si el marit era pescador, la dona estudiés la classe de peixos i els rius on es troben i si li agradava anar de cacera se l’havia d’acompanyar a trobar llebres i conills i si era romàntic calia fer-li versos encara que fossin coixos, etc.

El llibre es va publicar l’any 1964, afortunadament un any després, el 1965 vaig poder llegir el llibre de la Maria Aurèlia “La dona a Catalunya” i aquest text sí que em va convèncer. La Capmany va donar arguments a la meva disconformitat amb la situació creada i el paper de la dona dins la societat.

El 1967, Maria Aurèlia guanyava el premi St. Jordi amb “Un lloc entre els morts”, va ser el primer cop que la vaig conèixer personalment. Amb un grup d’amics va anar a celebrar el premi després de l’acte de concessió i Avel·lí Artís, Sempronio, que em coneixia del “Tele-express” em va convidar. Aquell dia vaig entendre que havia trobat la persona que més admiraria en anys i que tant m’influiria.

Érem en un moment de grans canvis en què gairebé tot era possible, al 1967 Maria Aurèlia publicava “El feminisme a Catalunya” on explica molt bé que hi ha dos feminismes, un de conservador que tractava d’aconseguir millores econòmiques i socials per a la dona sense que variés l’estructura familiar i l’estratificació de classes. Una clara representant d’aquest feminisme catòlic i conservador era Dolors Monserdà. Després hi havia un feminisme revolucionari i en la representació del qual ella citava el llibre “La unió obrera” de Flora Tristán; el llibre de Maria Cambrils “Feminisme socialista” i el llibre de Margarita Nelken. Llibres tots ells que qüestionaven a fons les superestructures ideològiques en que es basava la discriminació de la dona. El 1969 es va publicar el llibre de Lídia Falcón “Mujer y sociedad”, autora que poc a poc va anar portant les seves posicions cap a un feminisme contrari a la incorporació dels homes en la lluita de la dona. Per contra, Maria Aurèlia Capmany sempre va entendre aquesta lluita primer com una presa de consciència personal amb la decisió d’assolir la pròpia independència, segon com un pacte solidari entre dones, i en un tercer nivell, com un compromís polític basat en un pacte amb els homes i la participació en els partits polítics com a instrument de canvi.

L’amistat que vàrem forjar va durar sempre més, Maria Aurèlia em va introduir en el món de la reflexió, el compromís i la divulgació. El 1972 publicàvem el llibre “La liberación de la mujer, año0”, el 1977 Maria Aurèlia rebia l’encàrrec d’actualitzar el seu llibre del 1965 “La dona a Catalunya” però la Capmany era una dona que exercia el seu mestratge compartint amb els altres coneixements i oportunitats i ens va donar a quatre dones l’oportunitat que fóssim nosaltres les qui féssim l’actualització del seu llibre i que parléssim de “Dona i societat a la Catalunya actual”: Magda Oranich, Maria Rosa Prats, Isabel Clara Simó i jo mateixa varem participar, doncs en la publicació d’un llibre que ella va coordinar.

Al 1984 Maria Aurèlia em va preguntar sobre els meus fills i l’embogida vida que portava treballant a Televisió Española i tirant-los endavant. En el seu llibre “Conta’ls bé que tots hi són” explica de manera molt tendra com plorava el meu fill gran quan em veia sortir a la tele, em cridava i jo no li feia cas, i com un dia, abans que s’emetés, vaig córrer cap a casa, vaig asseure l’Eugeni i el Martí davant del televisor i, quan jo sortia pel televisor, ells al costat em podien tocar i veure i ja no ploraven.

Quan Maria Aurèlia va ser regidora a l’Ajuntament de Barcelona va posar en marxa una col·lecció que es deia “Diàlegs a Barcelona”. El 1988 va proposar a Xavier Febrés un diàleg interessantíssim entre la Mercè Sala i jo on parlàvem de les nostres respectives feines i on jo explicava, entre altres coses, que Mercè Sala i jo no érem una representació genèrica del món de les dones sinó que més aviat en constituíem el sector heavy. Aquest caràcter de locomotores i  una considerable capacitat de resistència ens havia permès avançar però com recordava sempre Maria Aurèlia Capmany citant Simon de Beauvoire “la igualtat només es produirà quan en un lloc de responsabilitat hi pugui haver tantes dones mediocres com homes hi ha”. L’excepció servia com a exemple per trencar motlles i falses creences, però la fita era i segueix sent les oportunitats per la immensa majoria.

Maria Aurèlia com a divulgadora sempre m’urgia a donar testimoni escrit de la meva època. Li vaig fer cas i el 2004, quan vaig escriure “Una mujer en la transición”, vaig dedicar el llibre als meus 4 fills, a la memòria dels meus pares i a la mestra de vida que va ser per mi Maria Aurèlia Capmany.

Al llarg de l’amistat de tants anys vam viure moltíssimes situacions extraordinàries a Catalunya, a Espanya i a fora. Una d’elles va tenir lloc en un tren camí de Varsòvia per assistir al Congrés Mundial de la Pau. A la frontera entre l’Alemanya de l’Est i Polònia, uns gendarmes van pujar al vagó i van començar a descargolar cargols i treure fustes del compartiment on érem, per cert, mortes de gana perquè el vagó-restaurant l’havien desenganxat just al creuar la frontera de les dues Alemanyes i anàvem dejunes i afamades. Vam sentir pànic perquè van començar a sortir valuoses pells del compartiment. Ens veiem empresonades a Alemanya Oriental en plena Guerra freda i sense poder comunicar el que ens havia passat. Maria Aurèlia m’urgia “diga’ls que no són nostres”·i jo, primer en anglès i després xapurrejant alemany els ho tractava d’explicar. No em feien cas, fins que la Capmany, al crit de “no t’entenen, deixa’m a mi” em va fer callar i, en català, teatralitzant com si estigués a l’escola Adrià Gual, els va explicar que no teníem res a veure amb les endimoniades pells. De sobte vaig adonar-me de l’absurda situació: estàvem en un tren, a la frontera “polaca”, sense haver dinat, jo prenyada d’en Martí (motiu pel qual no volia agafar avions) i ella declamant en català. Em va agafar un atac de riure que no podia aturar i que va contagiar Maria Aurèlia. Vàrem riure i plorar com embogides sense control davant els gendarmes que ens miraven estupefactes però convençuts que aquelles dues dones no podien tenir res a veure amb les pells. Varen tornar a collar les fustes i van marxar.

El paper de Maria Aurèlia Capmany en l’estructuració del moviment feminista a Catalunya també va ser important, jo he discrepat públicament i per escrit del llibre publicat per Teresa Pàmies “El maig de les dones” sobre les jornades de la dona on atribuïa l’organització al PSUC i obviava en tot el seu recull moltes de les dones socialistes que hi vam treballar de manera essencial.

Antonio Noguero, aleshores Secretari General de l’Associació de NNUU d’Espanya va contactar-me el 1975 per parlar del què es podia fer ja que les NNUU havien proclamat 1975 l’“Any internacional de la dona” i a Espanya la celebració la presidia la dona del dictador: Carmen Polo de Franco. Noguero havia parlat també amb Carme Alcalde i jo coneixia Anna Mercadé així que vaig plantejar una reunió de totes tres a casa Maria Aurèlia per tractar de com havíem d’enfocar les jornades i quins resultats en podíem treure. Qui millor que la dona amb qui compartia militància feminista, catalanista i socialista perquè ens ajudés a trobar el desllorigador de l’embolic en què ens havíem ficat. Hi havia un doble objectiu: primer les havíem de poder celebrar, segon havien de ser un èxit, no podíem fracassar públicament en res sense comprometre la causa comú, i en tercer lloc calia que en sortís una plataforma política feminista que fos útil per a les dones de la transició per poder forçar que les nostres reivindicacions fossin preses seriosament pels partits polítics, dins el marc de la imminent arribada de la democràcia que ja s’intuïa imparable. Necessitàvem credibilitat i respecte per trencar els estereotips que l’hegemonia masculina utilitzava per coartar la nostra lluita. El biògraf Agustí Pons, en el llibre “Maria Aurèlia Capmany, l’època d’una dona” explica àmpliament el paper de la Maria Aurèlia a les Jornades.

L’Aurèlia va plantejar que havien de ser: molt catalanes, que havíem d’ampliar l’espectre a dones de perfil lliberal democràtic com Elisa Lamas (casada amb Manolo Jiménez de Parga, col·loquialment anomenat “copito de nieve” per la blanca “pelambrera” que portava) però l’Aurèlia va insistir en que no podíem prohibir l’assistència als homes encara que el protagonisme havia de ser exclusivament de les dones. Durant un any em vaig reunir habitualment amb Aurèlia per anar coordinant els problemes que anaven sorgint i quan li vaig plantejar les preocupacions econòmiques per tirar endavant les jornades, ella va insistir en anar a veure Jordi Pujol, en aquell moment a l’oposició i president de Banca Catalana. La Capmany tenia clar que com a catalanista l’havíem de comprometre i com a banquer li tocava pagar. Just a la porta de Banca Catalana del Passeig de Gràcia li vaig preguntar “i per quin concepte li demanarem els diners?” i la Capmany va contestar ràpidament “per la traducció al català”.

“Però Aurèlia, si de fora només vénen unes basques i una portuguesa” i contundent va respondre “és igual, li demanem per la traducció i després t’ho gastes amb el que vulguis, sinó no pagarà, I no et preocupis que no vindrà a passar-nos els comptes”. Després de la reunió vam obrir un compte a la mateix a Banca Catalana amb la meva assignatura a la que vaig afegir la d’Anna Maria Vela , tresorera de l’associació de NNUU i que duia com a títol “Pro jornades catalanes de la dona”. En acabat vam anar a veure Trias Fargas a l’altre costat del Passeig de Gràcia que ens va demanar què havia posat en Jordi Pujol, per afegir que si Pujol havia posat 100.000 ptes. perquè era banquer ell com que era “bancaire” només en podia posar 25.000.

Carmen Alcalde es va enfadar molt perquè havíem anat “mano a mano” a demanar diners a homes banquers i de dretes i va publicar un article a la revista “Destino” dient que com que havien pagat s’atribuirien l’èxit i les conclusions de les jornades.

Aurèlia clamava indignada asseguda a la terrassa del seu àtic del carrer Mallorca “La Carmen és una beneita” perquè ni Jordi Pujol ni Ramon Trias Fargas explicaran mai que han finançat unes jornades de dones com les que estem organitzant. Tant de bo ho fessin, així quedarien compromesos amb les resolucions.

Aurèlia, com sempre, tenia raó. Només cal fullejar les conclusions del llibre de les jornades en les que demanàvem: divorci, control de natalitat, dret al propi cos, avortament, igualtat de salaris… per tenir clar que mai se les voldrien atribuir. Sense oblidar que en el mateix Paranimf, Leonor Taboada va tenir una idea extraordinària i va muntar una taula enmig del Paranimf on ensenyava les dones a fer-se autorevisió per la previsió del càncer de mama i també revisió ginecològica i el reconeixement del propi cos mirant-se la vagina amb l’ajuda d’un mirall i un espèculum. Era evident que els banquers del Passeig de Gràcia no pensaven atribuir-se totes aquestes accions.

Per acabar, recordar com al 1979, com a responsable de la comissió de la dona del Partit dels Socialistes de Catalunya vaig convidar a un acte a François Gaspar del Partit Socialista Francès, alcaldessa de Dreux i candidata al Parlament Europeu per parlar de feminisme, doble militància i quotes. Em va costar molt convèncer la Maria Aurèlia que no es manifestés en contra de les quotes en l’acte i finalment va acceptar dient “de manera provisional ho accepto” i així va començar també la moguda a Catalunya per les quotes a les llistes electorals i internes del partit que més tard –i no sense molta feina- van adoptar al PSOE.

En resum, aquesta explicació que desitjo us hagi distret era per posar de manifest dues coses: la primera és que sense compromís col·lectiu no es pot avançar i la segona que sense vocació política de tots els homes i les dones no hi ha progrés.

Moltes gràcies

“Cuestiones de género y comunidad académica. Compartiendo experiencias de España y Bosnia Herzegovina”

Intervención de Anna Balletbò i Puig, Presidenta de la Fundación Internacional Olof Palme.
13 de mayo de 2011, Universidad de Banja Luka

Excelentísimo Señor Embajador, Rector de la Universidad de Banja Luka, profesores, asistentes y amigos, buenos días a todos.

 Quiero manifestar mi agradecimiento a la Universidad de Banja Luka, como coorganizadora de este Seminario. También quiero agradecer a UN Women, el Centro de Género del Gobierno de la República de Srpska y la Embajada de España por su colaboración y ayuda.

 Deseo señalar que este seminario ha sido posible gracias a la constancia y entusiasmo de la amiga Isabel Gascó, nuestra lectora de español de la Agencia Española de Cooperación dependiente del Ministerio de Asuntos Exteriores. Ella es quien, al anunciarme en el año 2010 en Tiblisi (Georgia) que había solicitado cambio de destino, ya nos comprometió a organizar un seminario en Banja Luka. Gracias Isabel.

 Este no es nuestro primer contacto con Bosnia Herzegovina. Entre 1994 y el 2003, la Fundación Internacional Olof Palme puso en marcha diversos proyectos de cooperación y ayuda humanitaria, durante y después del tremendo conflicto armado. En concreto, la Fundación hizo llegar a distintas poblaciones material escolar, radios y pilas y 300 piezas de ropa por un valor aproximado de 300.000€.

 Éste es, sin embargo, nuestro primer proyecto de cooperación y sensibilización y estamos seguros de que no será el último.

 Acción y sensibilización son la base del trabajo de la Fundación Internacional Olof Palme para formar un mundo más justo y solidario. Creemos que únicamente una sociedad consciente de sus problemas está en condiciones de hacer un esfuerzo real y efectivo para solucionarlos. Se trata de una tarea lenta y compleja para la que cualquier aportación o intervención es útil. Estamos convencidos que este seminario va a tener un alto nivel académico y va a establecer importantes lazos de amistad y cooperación entre ponentes y asistentes, españoles y bosnios.

 La desigualdad entre hombres y mujeres y la violencia de género son todavía un problema importante en todos los países desarrollados, y España y Bosnia no son una excepción.

 Hace escasamente tres días, concretamente el 10 de mayo, la cifra de mujeres muertas por violencia machista ascendía ya durante el año 2011 a 22 solo en España. Esto significa que han muerto más de cuatro mujeres cada mes a manos de sus parejas o ex parejas.

 Lamentablemente sigue existiendo también una clara discriminación contra la mujer en los medios de comunicación en general y también en España, hasta el punto que, recurriendo al derecho a la “libertad de expresión”, algunos medios de comunicación lo utilizan para degradar a las mujeres o, aún peor, para hacer apología de la violencia de género.

 El pasado mes de marzo, en un seminario en el que participé en Bilbao organizado por la Asociación Clara Campoamor que lleva el nombre de la feminista española que durante la República logró en 1931 el voto para la mujer en el Parlamento español, hice dos propuestas que creo también serían útiles en su país.

 En primer lugar, la creación del cargo de “Defensora de la Igualdad” en los Medios de Comunicación. “El Periódico de Catalunya” ha sido pionero y acaba de crear esta figura que estoy segura será de mucha utilidad para luchar contra las rutinas productivas que acaban discriminando a la mujer en los medios.

 En segundo lugar, propuse que se reformara la legislación en relación a los anuncios de oferta de sexo en los medios. Hay que revisar la legitimidad actual de determinadas prácticas amparadas en la libertad de expresión o en la libertad del mercado que atentan contra la dignidad de las mujeres y además, en muchos casos, esconden delitos de proxenetismo y esclavitud sexual.

 Antes de finalizar quiero señalar que, aún cuando existe todavía mucho trabajo que hacer, no se pueden negar los avances realizados desde muchas instituciones públicas y también desde la sociedad civil para lograr la plena igualdad de derechos entre géneros.

 A lo largo de hoy escucharemos interesantes intervenciones y atendremos diversas propuestas. Estoy segura de que el diálogo entre ponentes y asistentes va a resultar muy enriquecedor para todos.

 Muchas gracias,


EL TRATAMIENTO DE LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN A LA MUJER

IV Jornadas contra la Violencia de Género. Asociación Clara Campoamor. Barakaldo 3 y 4 de mayo de 2011. ANNA BALLETBÒ

La imagen que se ofrece de la mujer en los Medios de Comunicación Social está generalmente infrarrepresentada en relación con la proporción demográfica real de mujeres, incluso cuando se compara con el número de mujeres económica y profesionalmente activas, tanto asalariadas, profesionales o empresarias.  No se trata de que los medios de comunicación social tengan que representar fiel y exactamente la realidad, lo preocupante es que en una mayoría de ocasiones dichos medios tienden a crear un modelo estereotipado y desbordan en presencia determinados tipos de trabajo que ofrecen más espectáculo en detrimento de otros trabajos de más prestigio.

La hipótesis básica es que, con su impacto cultural, los Medios de Comunicación Social no se  limitan a reflejar la realidad si no que, de un modo sutil e indirecto, contribuyen a configurarla. Aceptando que los comportamientos y actitudes sociales se aprenden a través de un complejo proceso de imitación y comparación con actitudes y comportamientos de grupos de individuos que se consideran importantes, algunos de los programas de televisión que se califican de “programas basura” influyen de manera eficaz en amplios sectores de la población ofreciendo más allá del espectáculo inputs dirigidos a divulgar estereotipos, creencias e incluso valores extremadamente conservadores y contrapuestos a  los objetivos de paridad, emancipación e igualdad de derechos que han constituido la base de la lucha tradicional de las mujeres y han centrado el avance de los últimos 30 años.

Se trata de programas basados en un populismo de poco nivel en el que personajes, que los productores pretenden identificar con “el pueblo llano”, ejercen un populismo y un exhibicionismo de su privacidad rayana en la pornografía.

Tres son los factores de discriminación de las mujeres en los Medios de Comunicación: el primero se basa en la composición del personal que trabaja en el medio y que ha pasado de ser mayoritariamente masculino a tener una amplia presencia de mujeres pero sigue manteniéndose masculino en los niveles de dirección y de toma de decisiones. Ninguna mujer ocupa en España la dirección de un medio de comunicación social importante ni en prensa, ni en radio ni en televisión. En segundo lugar, el soporte publicitario necesario para el equilibrio económico de los medios de comunicación comporta una presión constante de imágenes y contenidos ya conocidos y aceptados y centrados con más o menos proporción en los patrones y estándares del comportamiento de los diferentes sexos. En tercer lugar, las mismas rutinas productivas ejercen una presión conservadora sobre los medios, debido a que la exigencia acelerada por producir un impacto inmediato de la noticia y de la información que pueda ser fácilmente asimilable por el público, comporta el uso recurrente de caracterizaciones muy simplificadas y en muchos casos estereotipadas de la realidad.

Vemos pues como los medios de comunicación presentan una realidad que, aún cuando no es demostrablemente falsa, se apoya y alimenta en las fuerzas más conservadoras de la sociedad que siempre perjudican los intereses de las mujeres.

Una buena iniciativa aparecida recientemente ha sido la creación del cargo “Defensora de la Igualdad” que ha realizado El Periódico de Catalunya y que ostenta la periodista Eva Peruga. Se trata de una iniciativa pionera en España y extremadamente interesante, que tiene amplio contenido para frenar los abusos que se producen en los Medios de Comunicación.

Recientemente y amparándose en el derecho a “la libertad de expresión”, se ha abierto un amplio debate en nuestro país al utilizar algunos medios dicho derecho como excusa para degradar a las mujeres. Dicha posición se ha visto especialmente radicalizada en temas de violencia de género, donde la víctima, además de ser víctima, ha sido vejada. Hace pocas semanas en el periódico El Mundo apareció un artículo de opinión del periodista Salvador Sostres en que se ofendía a las mujeres y se hacía apología de la violencia de género.

Creo que esta es una iniciativa que podría incorporarse como propuesta en las conclusiones de las jornadas que con tanto éxito lleva organizando la Asociación Clara Campoamor y su Presidenta Blanca Estrella.

Finalmente, quiero señalar la importancia que tiene plantearse de forma seria un marco legislativo en relación con los anuncios de contactos sexuales en los medios de comunicación. No se trata de prohibir, se trata de marcar el territorio entre la libertad de ejercer la prostitución y la publicidad de delitos en las páginas de contactos de los periódicos, no solo porque atentan contra la dignidad de las mujeres, sino además porque incluyen en muchos casos delitos de proxenetismo y esclavitud sexual.


SEMINARI “DONA I DRETS CIVILS ALS PAÏSOS ISLÀMICS”

Ponència d’Anna Balletbò al Palau de Pedralbes el 21-10-06

Ilustrísimas representantes de la Generalidad de Cataluña, de la Agencia Española de Cooperación Internacional, del Ayuntamiento de Barcelona y de la Diputación de Barcelona, gracias por acompañarnos. Quiero agradecer su presencia en este seminario a todas y todos los ponentes y de forma especial a aquellas que han realizado un largo viaje desde Afganistán, Palestina, Siria, Estados Unidos y de otros países árabes.

Creo imprescindible explicarles que la iniciativa de este seminario surgió de laAECI, Agencia Española de Cooperación Internacional con el objetivo de poneren común las distintas realidades en que viven las mujeres en los paísesislámicos, sus marcos legislativos, derechos civiles, derecho de familia, etc, y ala vez facilitar el contacto con mujeres de distintos países europeos yespecialmente españolas y también con representantes de agencias internacionales, ONG, etc.

A lo largo de mi vida política y asociativa he comprobado lo beneficioso que resulta compartir ideas, iniciativas y especialmente establecer lazos de solidaridad y cooperación entre mujeres. Es sin duda una gran riqueza poder decir que aquí hoy hay mujeres con las que llevo trabajando con amistad desde hace 10, 20 e incluso 30 años. El valor de la amistad es sin duda un bien superior del que he podido disfrutar con muchas de vosotras a lo largo de los años, no importa el origen del país, la distancia, las diferencias culturales, de idioma e incluso de raza.

La amistad es un flujo de sentimientos, de afecto de conocimientos de reciprocidad que nos hace más fuertes, más potentes y nos ayuda a crecer en nuestro interior frente a la adversidad, la discriminación e incluso ante la duda. Sí, la duda entre nuestros anhelos y deseos individuales y aquello que las sociedades en que vivimos consideran si tenemos o no derecho a reclamar y obtener.

Y fíjense amigas que con años de reflexión y amistad hemos ido aprendiendo que la única duda que debemos rechazar es aquella que nos impide crecer, desarrollarnos, avanzar hacia fuera pero también hacia dentro. No debemos tener dudas respecto a la bondad de aprender, de conocer, de comprender que las mujeres tenemos unas capacidades infinitas que debemos desarrollar y mas aún que no puede existir sociedad justa, que es un nivel más profundo de la sociedad democrática, si nosotras las mujeres que vivimos en ella no podemos ejercer como seres humanos de pleno derecho y deber.

Si leemos con libertad las enseñanzas que contienen el Antiguo y Nuevo Testamento y el Corán veremos que existe una gran distancia entre unos textos abiertos, llenos de simbolismo y las interpretaciones interesadas a lo largo de los siglos han adoptado las distintas iglesias, todas ellas, por cierto gobernadas por hombres.

Es natural que una persona creyente, opine, valore y juzgue teniendo en cuenta sus creencias. Nadie se desprende de una parte importante de sí mismo a la hora de valorar o actuar, nada tenemos que decir al respecto. ¿Puede el Islam palabra cuya traducción estricta significa ABANDONO, se sobreentiende a una voluntad divina y que une dos referentes por un lado la religión fundada por Mahoma en nombre de Ala en el siglo VII y por otro el sistema político y jurídico social y cultural que se deriva de ellas ser LAIZABLE? ¿Podemos dialogar?. Parece que sí. Hay estados de musulmanes, que al mismo tiempo son un estado laico- Turquía es un ejemplo.

En el camino de la comprensión y el intercambio los propongo un ejercicio que consiste en pasar de las grandes palabras a la práctica concreta. Por ejemplo a nivel genérico todas coincidiríamos en señalar como grandes valores LA PAZ, LA SOLIDARIDAD Y LA LIBERTAD.. Pero estos valores escondidos detrás de grandes palabras, solo se convierten en bienes cuando dejan de ser ideas y pasan a ser realidades, cuando se convierten en valores en uso porque funcionan, porque se aplican. Eso quiere decir por ejemplo que la libertad como valor solo se convierte en un bien ciudadano cuando adopta la forma de libertades concretas, individuales y colectivas. El valor de la igualdad solo se convierte en un bien cuando sirve para regular determinadas relaciones laborales, políticas, ideológicas, sociales o entre sexos. Cuando los valores son únicamente abstractos e intangibles, resultan irrelevantes.

Antes de finalizar permitidme amigas que exponga brevemente la TEORIA DE LA DOBLE VERDAD que es una idea filosófica desarrollada por el filósofo Averroes que habito en Córdoba en el siglo XII y para Europa fue el filósofo musulmán por excelencia. Sostenía Averroes que hay dos clases de verdades, unas son universales y otras son privadas. Las primeras son válidas para todas, todos y las segundas son validas solo en primera persona. Verdad es la adecuación de lo que se piensa o se dice con lo que es. Podríamos decir, simplificando, que todo lo que se presenta como evidente puede identificarse como verdadero. Pero vivir en la verdad no supone ni mucho menos vivir en un credo científico o religioso, sino mantener una actividad continua de verificación. Cuando a mediados del siglo IV la cristiandad se estremecía bajo el embate de la herejía arriana que negaba la divinidad de Jesús, San Antonio Abad aseguró haber visto dicha divinidad de Jesús. Esa sería una verdad de fe, una evidencia privada que no permite comprobación. Otro ejemplo más actual lo encontramos en los NEW BORN, RENACIDOS. El mismo presidente Bush asegura que renació gracias a Dios. Nada hay que opinar sobre su experiencia privada, pero cuando asegura, para colmo de males, que Dios le dio la orden de atacar Irak debemos distinguir entre no discutir lo que al iluminado presidente de los Estados Unidos sintió privadamente, pero debemos oponernos con rotundidad a que una verdad privada, su verdad privada, le permita tomar una decisión que me afecte a mí, a nosotros, a cualquier otra persona.

El campo de aplicación de una verdad privada debe ser privada. Así, amigas, si aplicáis estos argumentos a otros casos comprobaréis que una persona religiosa puede acomodar perfectamente su vida a sus creencias, puede explicarlas, pero en lo que afecta a los demás tiene que someterse a las verdades universales. Las únicas que podemos todos compartir.

Es lo que Max Weber definía como ética de la intención y ética de la responsabilidad. La primera es la ética de la convicción y de los principios, mientras que la segunda es la ética de las consecuencias. En la ética de la intención, el cristiano, por poner un ejemplo, actúa bien y remite a Dios las consecuencias de sus acciones. Por ello la ética de la intención es una ética típicamente religiosa y podríamos añadir que mientras la fe se puede permitir el lujo de la ética de la intención, ese es un lujo que no puede permitirse la política moderna. La ética de la intención es una ética emotiva, formada por sentimientos y tiene su legitimo espacio en la moralidad individual y en la predicación religiosa pero se convierte en una ética inaceptable en el espacio ético-político. Porque es demasiado fácil rechazar la responsabilidad por los efectos de nuestras acciones. Porque en política las decisiones se toman para todos solo por algunos, los políticos, y los ciudadanos y aun en mayor medida los súbditos están sometidos a decisiones que les afectan tomadas por los que están mas arriba. Así podríamos concluir que lejos de la esfera individual o privada la ética de las intenciones es incluso una ética irresponsable.

Afortunadamente para todas ustedes las intervenciones que se desarrollaran a lo largo de este seminario abordaran temas concretos y complejos, sobre los que coincidiremos o habrá divergencias, por ello he creído que reflexionar sobre el marco general en el que nos movemos podía ayudar a la comprensión del porque las mujeres que hoy asistimos a este seminario parecemos tan diversas cuando en realidad tenemos problemas tan comunes y la diferencia se encuentra se encuentra en realidad, no en los problemas que tenemos las mujeres de todo el mundo, sino en el análisis y la forma en que decidimos plantearlos y resolverlos.

Para finalizar permítanme una verdad que aún pareciendo privada es realmente un verdad universal. Solo nosotras podemos arreglar la locura de un mundo que solo gobiernan ellos, los hombres.

Mujeres al poder

Article a “El País“: http://elpais.com/diario/1987/08/22/sociedad/556581602_850215.html

ANNA BALLETBO

  • UNA ENCUESTA DEL INSTITUTO DE LA MUJER

Los españoles estiman, según una encuesta realizada por el Instituto de la Mujer, dependiente del Ministerio de Cultura, que es insuficiente el número de mujeres en la política española. La autora, que lleva años en la política activa, ofrece pormenores sobre la materia y analiza los resultados de esa encuesta.

Los españoles, por amplia mayoría, consideran que hay un número insuficiente de mujeres en la vida política española. Este es el resultado de una encuesta realizada por el Instituto de la Mujer, según la cual un 65,3% de los encuestados opina que la presencia de las mujeres en el Parlamento es insuficiente; un 70,2%, que lo es en el Gobierno; un 61,1%, en los altos cargos de la Administración; un 58,7%, en los ayuntamientos, y un 69,1 %, en la vida política en general.En cuanto a las causas que pueden motivar la escasa presencia de las mujeres en política, la mayoría de los encuestados cree que se debe a que los partidos políticos prefieren presentar candidatos masculinos.

Esa apreciación del público de la realidad en que se mueve la política en nuestro país constituye un calco casi perfecto de lo que realmente sucede, y que condiciona en gran medida la baja presencia de mujeres, en la actividad política en general.

En el primer encuentro de alcaldesas, celebrado en Salamanca en septiembre de 1984, ya se analizaron con detalle las causas de la falta de participación de las mujeres en la vida política y ciudadana, consiguiéndose un listado prácticamente exhaustivo.

Recientemente, en Atenas, el Consejo de Europa ha celebrado un interesante encuentro para abordar los problemas de la mujer en la vida local y regional. Las 52 resoluciones adoptadas afectan indistintamente al Comité de Ministros del Consejo de Europa, a los Gobiernos de los Estados miembros, a la Conferencia Permanente de Poderes Locales y Regionales y a los partidos políticos. Las resoluciones plantean diversas iniciativas para ser desarrolladas a diferentes niveles, todas ellas destinadas a incrementar la participación de las mujeres en la política y en especial en lugares de poder y responsabilidad.

¿Qué está sucediendo realmente entre las mujeres para que reivindiquen mayores parcelas de poder?. En los últimos años, y de forma especial en la última década, se ha producido un cambio significativo en la legislación que afecta los derechos y el status de las mujeres. Aunque la liberalización de la ley que prevé la igualdad para las mujeres es menor en los países donde las prácticas sociales y religiosas han relegado a las mujeres a un nivel subordinado legalmente, la mayoría de los países reconoce la igualdad de derechos de la mujer en el marco constitucional. Sin embargo, allí donde la costumbre y la práctica social se impone, la ley no se cumple.

La tradición social es un factor determinante para limitar la efectividad de la legislación igualitaria. China, por ejemplo, a pesar de haber firmado la convención de las Naciones Unidas para la eliminación de todas las formas de discriminación contra las mujeres, no ha conseguido modificar la tradicional preferencia por los hijos varones, y el infanticidio de hembras ha aumentado considerablemente como consecuencia de la promulgación de la ley que restringe a un solo hijo el número de descendientes.

Discriminación

La Constitución india prohibe la discriminación por razón de sexo, prohibiendo asimismo el pago de dote por parte del padre de la novia al marido; sin embargo, la costumbre persiste, y ha aumentado el número de muertes de mujeres a manos del marido o de la familia del marido por no haber atendido los pagos comprometidos.

En Suecia, uno de los pocos países que ha tratado de modificar por ley la tradicional división del trabajo en el seno de la familia, introduciendo en 1974 un plan para que los padres pudieran dividirse entre ellos la baja de siete meses por nacimiento de un hijo, han comprobado que apenas un 10% de hombres se acoge a dicho plan.

En España, a pesar de existir desde 1985 una modificación de la ley que permite la interrupción voluntaria del embarazo en distintos supuestos, numerosos hospitales no atienden el ejercicio práctico de ese derecho debido a que médicos y personal sanitario niegan la prestación del servicio alegando problemas de conciencia. El resultado es que las mujeres económicamente más débiles son las que sufren las consecuencias, y el número de abortos clandestinos no disminuye.

Existe, pues, un gran desnivel entre derechos y realidades. En el terreno político también. Así, mientras existe la evidencia de que el número de mujeres votantes se ha incrementado notoriamente en la mayoría de los países, no se han producido avances equivalentes en el terreno de la representación política.

La excepción la constituyen los países nórdicos -Dinamarca, Suecia, Noruega y Finlandia-, que tienen entre un 25% y un 31% de mujeres representadas en el Parlamento y entre un 18% y un 44% de representación en el Ejecutivo.

Feminismo

Hoy el feminismo se plantea con crudeza el tema de la mujer y la política, y la mujer y el poder. Crece la opinión de que muchas más cosas podrían hacerse a través del liderazgo político positivo para modificar las actitudes públicas y ayudar a la implantación de las leyes a través de la educación pública. Las mujeres no han conseguido todavía romper de forma significante el reducto del poder que sigue en manos de los hombres, la política. Desde el punto de vista de los indicativos del poder, está prácticamente todo por hacer; pero si se quiere seguir caminando en dirección a la igualdad entre hombres y mujeres, el feminismo debe buscar una estrategia que le permita conquistar la igualdad de la representación política y del ejercicio del poder real, que es, ni más ni menos, el 50% de la representación. La palabra poder por sí misma suena ya como excesivamente masculina, pero el poder para las mujeres representará la capacidad de cambio, de cambiar nuestros esquemas mentales y nuestro entorno. Hay que rechazar el temor del uso del poder en manos de las mujeres porque de cada 10 casos de abuso de poder que se han producido a lo largo de la historia, en nueve de ellos las mujeres hemos sido víctimas, y esta realidad forma parte ya de nuestra historia y de nuestra forma de pensar.